La arquitectura colonial en América fue fuertemente influenciada por el contexto occidental, particularmente por los estilos europeos traídos por los conquistadores españoles. Al llegar, adaptaron sus construcciones a las condiciones locales, fusionando elementos europeos con prácticas indígenas. Este proceso dio lugar a un sintetismo cultural, especialmente en las Iglesias, donde se combinaban las formas clásicas del Renacimiento y el barroco con símbolos indígena. los materiales utilizados en la construcción de las edificaciones como el bareque, una mezcla de barro y caña, eran propios de las regiones americanas, lo que permitió crear estructuras adaptadas al clima y las tradiciones locales. Los españoles emplearon estas construcciones no solo para erigir ciudades y templos, sino también como parte de su labor evangelizadora, estableciendo un control cultural y religiosos sobre los pueblos indígenas.